Los médicos creyeron que un hombre había sido picado por una víbora venenosa.El hombre llego sin poder articular una palabra y con una víbora en la mano, pasaron por alto al preguntarle que le sucedía, el terrible aliento alcohol que emanaba de su boca, y prefirieron echarle la culpa a la víbora que apretaba fuertemente, cual trofeo de borracho, en su mano.
Luego de algunos estudios lograron comprobar que se había tomado hasta el agua de las macetas.
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